Comentarios sobre obras, autores, actores, actrices,.. que estén de actualidad por estar en cartel principalmente en Madrid, Almagro y Mérida

martes, 3 de diciembre de 2013

EL MALENTENDIDO

Una producción del CDN recala en un teatro del Ayuntamiento. El Malentendido en Las Naves del Español, antiguo Matadero.
Una obra, con tintes de tragedia griega, pone al espectador los pelos de punta con esta despiadada historia, que Camus escribió y  estrenó en 1969 Fernando Guillén y Gemma Cuervo. En esta ocasión, es la hija de ambos, Cayetana Guillén Cuervo, quien la pone en pie con gran acierto. He de decir que me sorprendió gratamente en un papel tan duro y difícil, está magnífica. La acompañan en el reparto una soberbia Julieta Serrano y unos sobresalientes Ernesto Arias y Lara Grube.
El hijo y hermano de las protagonistas de esta historia vuelve a casa después de 20 años a compartir su mejor vida y su fortuna con su querida familia compuesta por su madre y hermana. Estas regentan una casa de huéspedes en la que, para huir de su monótona y solitaria vida, matan a los que allí se hospedan para robarles el dinero y, así, conseguir un futuro más prometedor que la oscura vida que llevan hasta el momento. La desgracia y la tragedia se vislumbra cuando no reconocen al hijo pródigo, ya que él tampoco se presenta como tal, y le preparan un final como a otro huésped más.
Más trágico que la muerte lo es el hecho de descubrir la verdad, de no llorar por el ser querido asesinado sino por sentir que en 20 años no han sido queridas, besadas, abrazadas. No conocían el hecho de sentirse queridas. La madre dice "...no lloro con dolor de madre sino porque he sentido renacer el amor...."
La madre no puede soportar el destino de su hijo, mientras la hermana sigue con su locura en forma de sueño,de huir lejos a ver la luz del sol, y la sombra de un árbol. De conseguir una vida mejor, aunque haya sido a costa de su hermano, aunque paradójicamente, éste les iba a procurar esa vida soñada compartiendo su fortuna y dándoles el cariño del que les privó durante 20 años.
Un texto duro y áspero a base de cuchillas afiladas que no deja indiferente al público. Emociona y sobrecoge a partes iguales. Si el texto es importante, no lo es menos la interpretación de los miembros del reparto. Empresa difícil para Cayetana Guillén Cuervo, ya que con esta obra homenajea a su padre, el gran Fernando Guillén, que la estrenó hace más de medio siglo. Parece mentira que esquivase a la censura con unas palabras tan valientes y libres. Soberbia, también, la veterana Julieta Serrano, que pone la justa energía y dulzura en cada frase. Ernesto Arias y Lara Grube crean sus personajes con maestría.
Una puesta en escena funcional, sobria y eficaz en un escenario situado en el centro del patio de butacas hace todo lo demás, que sea una obra imprescindible, que hay que ver, y su director, Eduardo Vasco, y el Centro Dramático Nacional pone en bandeja.